Club literario El rincón del caminante

Amante a la antigua…

Amante a la antigua…

 

 

Creci con pantaloncillos cortos, botines de cintas kilometricas y boina heredada de guerras vencidas, si la boina fue a ultramar y regreso con una medalla adornando la testa del abuelo, un contramaestre del viejo buque de vapor, un vapor con reumas y filtraciones de agua, pero cumplia con su funciòn de buque escuela, si creci a la sombra del olmo de los caminos y a la izquierda de los pasos firmes marcados en la arena por los zapatos de charol del abuelo, que usaba en las tardes vestido de chaquetin gris y pantalones bombachos de lana azul, esos pantalones que fueron una vez parte de su uniforme naval, si creci cuando los vientos eran apenas un silbido suave alla por los rincones de las esquinas y daban vuelta caracoleando y elevando hojas rojas que el cedro y el alamo desvestian de su follaje, aquel follaje frondos que en primavera confundian con su verdor y en verano nos cobijaban bajo su benefica sombra, si creci con sorbos de vino tinto y trozos de tasajo en pan de ajo, ah!!! que rico sabian despues de una jornada extenuante bajo los ardientes rayos del sol de mediodia, el mediodia se hizo tarde y el chaval se hizo adulto y el camino se fue bordeando de pequeñas florecillas esas que a nadie llamaban la atenciòn sin embargo cuando no estaban mas, se les extrañaba asi extraño las voces de los crios en las esquinas, los reclamos de las madres al ver los zapatos llenos de lodo y las albas camisas moteadas y desfajadas en las tardes de la canicula, pues solo los màs
estoicos resistian a la tentaciòn de la comodidad y estos seguro serian en un futuro no muy lejano clerigos de larga levita o maestros refunfuñones, pues la alegria les dio la vuelta, o simplemente no notaron su presencia, si yo fui un chaval travieso y creci suspirando por la
miradas traviesas y coquetas de las niñas de secundaria y se aceleraba el corazòn cuando observaba a las mozuelas
del liceo al salir de sus clases, ahhhhhhhhh ……. esencia de nardos y alelies y gladiolas se esparcian por los aires , que nenas, digo que señoritas, musas de mis primeros versos, causas de mis primeros quebrantos amorosos, pero fueron cincelando con sus rechazos y con sus coqueteos, a que el alma del poeta se fortaleciera y el corazòn dejara aflorar sus sentimientos, si creci sintiendo la necesidad de dejar mis inquietudes expresadas en versos o en lirica prosa, que fortuna, creci amando a la antigua, y
asi lo seguire haciendo…………
JOSE ANTONIO SIFUENTES

 

 

5 comentarios

  1. Imagen de perfil de María Emilia Fuentes B.

    José Antonio, felicito tu linda prosa poética. Qué experiencias bellas forjan
    nuestras vidas. Gracias, gracias por compartir.
    Un saludo desde este sur del cono.
    Emilia.

     
  2. Imagen de perfil de Jesús María Mayorga Mota

    Felicidades, José Antonio. Son recuerdos muy evocadores y “ajustables”, pues yo creo que si los dejas por ahí, muchos lectores se los medirán y dirán: –Estas vivencias son mías; me han ocurrido en alguna vida; me las llevaré puestas en la memoria y en el corazón.
    Y se marcharán seguros de que se han reencontrado con escenas de su propia existencia, aunque luego se pregunten por qué cambiaron los nombres de las muchachas; o por qué los lugares y las fechas son diferentes.
    Saludos, José Antonio.

     
  3. Imagen de perfil de Matilde Maisonnave

    ¡Felicitaciones José Antonio! Realmente una descripción atrayente de tu niñez y los recuerdos nostálgicos de tu abuelo, que por lo visto ha sido un ejemplo en tu vida.
    Toda esa sensibilidad la vuelcas en tus escritos.
    Ha sido un placer leerte, amigo. Te dejo 5 estrellas.

    Un abrazo con afecto desde mi bosque.

     
  4. Imagen de perfil de Jose Antonio Sifuentes Jaimes

    Gracias amigos por su visita y amables comentarios…

     

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