Club literario El rincón del caminante


Club literario El rincón del caminante

CLUB LITERARIO EL RINCÓN DEL CAMINANTE

Décimo aniversario-club literario

Antes de entrar deberás leer y aceptar las NORMAS

En primer lugar informaros que el Club Literario El Rincón Del Caminante es de libre acceso, se pueden visitar todas las páginas libremente, no se exige la previa suscripción o registro de los Usuarios.

La suscripción y utilización del club literato es totalmente gratuita para los miembros.

El acceso al Club Literario El Rincón Del Caminante implica la aceptación de las condiciones generales, así como la aceptación de las normas.

Antes de entrar deberás leer y aceptar las NORMAS.

Autor: Terencio Luque García

LOS VELORIOS

LOS VELORIOS

Amigos míos: Tengo un compa: Secundino, joven salaz y concupiscente, dedicado casi exclusivamente a perseguir damitas que calmen sus rijos eróticos.    Pero al cumplir 30 años y ante las burlas de sus compañeros (ya casados todos) que le dicen: “soltero maduro, joto seguro”, ha decidido educarse en los buenos modales, copiar las costumbres y decires de la alta sociedad de su pueblo.    De esta man... »

BOTIQUÍN

BOTIQUÍN

Buenos camaradas en este espectral arte de la escritura. Lo que voy a narrar: no sé si son recuerdos infantiles, o lo más probable, es que lo oí de un compa en la cantina de barrio, donde voy a curarme de mis males.   En la escuela de gobierno del humilde arrabal, la maestra Juanita del cuarto año de primaria, gentil y agradable, les dijo a sus niños: que en sus casas les pidieran a sus famil... »

ULTRATUMBA

ULTRATUMBA

De joven, guapo, alegre y simpático, mi mamá (al fin madre) decía que yo tenía “sangre liviana”, ahora le llaman carisma, era muy solicitado por las damas. Felices tiempos aquellos, todas me gustaban, como dice una canción: solteras, viudas y casadas. A ninguna le ponía “peros” y les daba con singular alegría y completa despreocupación satisfacción sexual.   Como ustedes comprenderán nunca me casé... »

CONFESIÓN

CONFESIÓN

Autor: Incrédulo   El joven sacerdote, recién salido del seminario, serio, pero con entusiasmo se disponía a escuchar la primera confesión de su ministerio y el que pedía este servicio era un rico feligrés dueño de muchos inviernos, benefactor de la humilde parroquia: don Cleofás.      —Padre, me gusta que Usted sea tan joven —empezó a decir el veterano—, sin embargo, lo que le diré son pecados te... »