Club literario El rincón del caminante


Club literario El rincón del caminante

Cuando hay amor

Trepamos hacia el deseo

con una cierta notabilidad.

Podemos decir mucho,

pero callamos

a la espera de un milagro,

que vendrá.

Creemos en él,

en nosotros, en la verdad

del cumplimiento de un anhelo

que hemos esperado

durante siglos.

 

Nos hemos vivido

incluso antes de este aprendizaje

que no precisa preámbulos.

Hemos adherido

las mejores causas.

No hay tratos.

Nos consumimos en la vivencia

de lo máximo,

de lo que fue o pudo haber sido.

 

Vamos hacia ese compás

que ya no admite esperas,

ni será el fin.

Todo se repite.

Los modales caracterizan

una certeza con múltiples brazos.

 

Hemos derribado las murallas.

Puede que nunca hayan existido,

aunque hayamos pensado

que sí, que dolían,

que nos podían.

 

El amor no conoce límites.

No lo sería

si aceptara las búsquedas

con normativas y hastíos.

 

Nos subimos, en ocasiones,

a esas montañas que subrayan

lo que merece la pena.

No debemos escondernos

sino más bien destacar lo genuino.

 

Nos viene bien siempre

que seamos nosotros mismos,

aunque tengamos que escalar

más allá de lo razonable.

Deber haber espíritu.

 

Tomemos, pues, nota

y sepamos lo que somos,

lo que queremos,

lo que nos hace felices.

Y actuemos.

 

Juan Tomás Frutos.

Deja un comentario