Club literario El rincón del caminante


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El sendero de la vida

El sendero de la vida


Cierto día caminando, por uno de los senderos de un monte cercano distingues un letrero de madera que dice “Permanezca en el sendero”.
La curiosidad te invade, un cosquilleo en el estómago no te deja tranquilo, la sangre te hierve, cuando uno empieza a caminar por él, no tardas en darte cuenta de que es un consejo muy acertado.
Cuando comienzas andar compruebas, que hay colinas puntiagudas y bastante arenosas; en algunos lugares, el terreno que está más allá del sendero está lleno de barro, el que penetra por esos barrizales se queda pegado, nadie ha conseguido salir de allí, en ciertas ocasiones, aparece un ser monstruoso un ser espeluznante cornudos esperando que algún pobre desafortunado tropiece con él, siempre está allí, dispuesto para obtener su botín, cobardemente agazapado, esperando y esperando, no tiene prisa ni nada que hacer, es su naturaleza.
A veces, cuando caminamos por los senderos de la vida, al andar por ellos, esperáramos lugares donde las cosas nos resulten más fáciles, divertidas y emocionantes.
Estamos muy equivocados y confundimos la hipocresía, con la sinceridad queremos mantener nuestra virtud, pero el peligro nos ronda continuamente y nos llena de soberbia, rencor, maldad, falsedad.
La felicidad es el objeto y propósito de nuestra existencia y también será el fin. Sólo hay un camino correcto que nos lleva a la felicidad, y este camino es la virtud.
Tenemos que distinguir entre lo falso y lo verdadero hay que aprender a ser justos y sinceros, coherentes en cualquier circunstancia, que nuestras palabras sean el reflejo de nuestros pensamientos y obras, podemos engañar a los que nos rodean, pero y a ¿Nosotros mismos que? ¿Nos mostramos como somos en realidad?, porque al final las cosas caen por su propio peso y la vida pone a cada uno en su lugar para recoger el mal que hemoss ido sembrado. Y en ningún caso debes ir con la mentira, la envidia y el odio de la mano.
Los sentimientos, son la fuerza de los que caminan, por los caminos rectos de la vida el calor del corazón, el perfume de la mañana cuando te levantas y descubres, que tienes todo el día para hacer cosas estupendas en el propio camino, la música de fondo te va acompañando, te acompaña en nuestras más nobles decisiones y sacrificios, no tenemos porque preocuparnos, pues el torrente de voluntad, bastará para protegernos, guiarnos y sentir la plenitud de la vida el destino se convertirá en nuestro aliado.
Pero ojo, siempre hay que tener mucho cuidado por donde pisar, en cualquier sitio agazapado, se encuentra ese monstruo que está esperando cobardemente oculto, obsesionado y frustrado ante todo lo ajeno. El ángel caído está entre nosotros.
La vanidad intelectual, la soberbia, la falta de honestidad, la hipocresía, el odio, la mentira, el orgullo y la arrogancia hacen que este camino se convierta en pedregoso, y por supuesto es un vehículo hacía nuestra comodidad, poco a poco se va creando una niebla densa cuya densidad nos impide ver el sol, y el hermoso bosque, que siempre nos está aguardando para iluminar nuestras vidas.
Hay muchos caminos, pero cuando camines por los senderos de la vida, nunca vuelvas la mirada, sigue avanzando, ayudando al que camina a tu lado, no pongas zancadillas, porque mañana no sabrás si puede serte útil si tropiezas, no desprecies esa piedra que se interpuso en tu camino, pues la piedra te deja una enseñanza, cógela y tírala al barranco de la vida, porque de todo lo malo hay que tomar lo positivo, nunca lo negativo.
Hay mil senderos para los mil caminos existentes pero la decisión de tomar el más adecuado, SIEMPRE, depende de ti. La meta no debe de ser el destino, sino el trayecto.
Así que, tengamos cuidado con quién y por donde decidimos andar nuestro camino.

Feliz Viaje.

©Natuka Navarro

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