Club literario El rincón del caminante

En la depresión

En la depresión

Invierno crudo, húmedo, deprimente,

monotonía titilante,

interminables gotas, agua que enfría,

¡huesos! . . . golpeteo terco de reloj

continuo, fatigante, monótono;

humo sofocante, tabaco corriente,

sin ganas y nerviosamente quemado,

luz tenue, vieja lámpara

borracha, cansada,

ropa arrinconada, maloliente,

desorden ordenado, zapatos

agua que ensordece,

reloj que calma y cansa,

olor que es nauseabundo,

soledad de un alma que se agita,

compañía que desespera,

son de música confusa, lejana,

voces, ruidos, silencio . . .

Presencia de una idea

que ahuyenta a otra,

idea que desespera,

soledad que habla y canta,

ausencia, depresión.

 

Idea, consolación. Idea, paranoia

convulsa ansiedad,

signos que giran infinitamente.

Infinita realidad

de un ente que se ahuyenta

y es presente, presencia que penetra,

penetración, ensordecimiento, náusea;

orgasmo de una idea que se contempla . . .

satisfacción . . .

Ideas que no viven, calma, tranquilidad,

insensibilidad, obscuridad clara,

diafanidad obscura, opaca,

frío, calor, calma, regreso . . .

realidad externa que se siente,

que se palpa,

que convence,

que tranquiliza y esperanza;

normalidad, retorno, suspiro, nada . . .

tiempo que transcurre y no se siente,

sensación de nada.

 

Nadidad de eso que es

la esencia . . . la esencia . . . la esencia . . .

realidad desencarnada,

encarnación que se realiza,

realización que sintetiza,

síntesis que resuelve,

solución que es pacto,

pacto que es ruptura,

símbolo que trasciende,

trascendencia que se estanca,

como el dios cristiano.

 

Esencia que no se mueve,

movimiento que adormece,

sueño que embrutece,

bondad que es pura,

pureza que se expande,

verdad que es ansiedad,

ansiedad que no es colmada

mentira de eternidad,

¡colmo de locura!

epilepsia y vida que es hermosa

deleite en la amargura,

tranquilidad en la náusea,

consolación en la nada.

 

6 comentarios

  1. Es triste la depresión cuando uno cambia y ya no puede ser la misma persona.
    Angustia; soledad; agorafobia; insomnio; dolores y gritos cerrados.
    Más que una enfermedad es un Infierno.
    Saludos desde mi bosque.

     
  2. Mi querida Matilde, cuanta razón tienes en lo que comentas. Un abrazo.

     
  3. Es lo que me pasa y más. Un abrazo con mucho afecto, amigo Héctor!

     
  4. Matilde, sabías que cuando estás triste es un estado emocional, pero ya depresión es una enfermedad. Un abrazo.

     
  5. En estos momentos estoy con el ánimo por el piso. Así y todo trato de seguir, aunque a veces, estoy al borde de las lágrimas. He sido muy fuerte siempre. He visto tantos psiquiatras y no sirve de nada.
    Esto no se cura. Trato de dominarme pues cualquier cosa me pone mal y reacciono peor.
    Ahora entré pero sin ganas. ¿Qué puedo hacer si me gusta escribir y comentar?
    Soy autodidacta en poética clásica, me costó mucho esfuerzo, pero con las críticas de José Luis Blázquez, jurado en concursos de este tema, fui aprendiendo y de esto no hace tanto. Lo mismo la poesía japonesa, que aprendí en una sociedad secreta y logré llegar a Haijín.
    Soy abuela y me gusta aprender. Como docente tuve muchas satisfacciones ¡Cómo extraño!
    Disculpa tanta lata, gracias por entenderme.

    Un abrazo.
    .

     
  6. Mi querida Matilde, créeme que te comprendo. Yo también soy abuelo, mis nietos ya son grandes lo que significa que ya tengo muchísimos inviernos acumulados. Es curioso, de viejo todo se te olvida menos lo antiguo y de esto los recuerdos que vienen son sólo los malos. ¿Por qué es así? La verdad no lo sé. Nuestra mente se llena de fantasmas, el sueño se te va y bien la depresión. ¿Cómo salir de ella? La mejor receta la dio un filósofo: Heidegger: la poesía. Tú tienes el talento del poet sí que forzate a escribir y verás como llega de nuevo la primavera. Un abrazo.

     

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