Club literario El rincón del caminante


Club literario El rincón del caminante

La niña, los padres y el Ismaelillo

La niña, los padres y el Ismaelillo

 

La niña, los padres y el Ismaelillo

El domingo me sonó el celular con insistencia. Levanté el teléfono y escuché a una niña decir «papiiii». Me quedé en silencio unos segundos. Es la primera vez que me dicen esa palabra, con ese tono y ese deseo. No soy tu papi. Le dije, y colgó.

Me quedé en silencio y me invadió una terrible nostalgia. Yo nunca seré padre.. En un reciente viaje vi. cómo padres salían de compras para sus hijos, y a su regreso vi cómo se iban de paseo por el malecón de La Habana.

Los tiempos han cambiado, pero el amor de padre a hijo, o viceversa, no.

Ese mismo domingo, al frente del librero descubrí Ismaelillo, ese poemario renovador de nuestro José Martí. No era tanta casualidad, lo había extraído de su lugar para una relectura,.

La dedicatoria me hizo un nudo en la garganta. Allí volví a sentir la palabra de la niña. A la inversa. Cuando Martí escribe «Hijo: espantado de todo, me refugio en ti». ¿En quién podría refugiarme yo? Y luego escribiría: «Tengo fe en el mejoramiento humano, en la vida futura, en la utilidad de la virtud, y en ti».. Más adelante el padre dice que lo ama demasiado para profanarlo y antes titula el libro Ismaelillo. Más poético, sencillo y tierno no puede ser.

Recuerdo la primera vez, en la secundaria básica, mis profesoras de Español-Literatura me ayudaron a descubrir el Ismaelillo palabra a palabra. Pocos poemas, pocas páginas que marcaban el amor filial. Fue la primera vez que supe el significado de esa palabra: filial. Fue la primera vez que me orientaron desarrollar la habilidad de extrapolar dos versos inolvidables:

¡Hijo soy de mi hijo!

¡Él me rehace!

El Ismaelillo deja en 15 poemas la relación perfecta de un padre con un hijo. La relación soñada. Dejó desde mi niñez frases para toda la vida y significados como príncipe enano, mi reyecillo, sobre mi hombro, mi despensero y mi caballero. Desde entonces quería que cada mañana me despertaran con un gran beso.

Es un poemario renovador, la primera manifestación de la poesía modernista en América. Ahora es para algunos de difícil lectura por la complejidad del vocabulario. Pero si se explica, si se busca en diccionarios y en el contexto, podemos hallar uno de los libros que hacen amar a nuestros padres, y a nuestro Martí para siempre.

Pedro Pérez Ruiz

D.R.

Deja un comentario